martes, 5 de julio de 2016

día de actualizar el blog

Más me valdría hacer uno nuevo, pero también puedo hacerle remodelaciones a éste, y un poco de mantenimiento.
"Apenas desfigurada" es el nombre de un poema de Paul Éluard. Sus dos primeros versos dicen: "Adiós tristeza/ Buenos días tristeza" y sus dos últimos versos: "Cabeza contrariada/ tristeza hermoso rostro"; ahí aparece una tristeza inscripta en las líneas del cielorraso.
¿Habrá también una tristeza inscripta en las líneas de un cielo que se arma y se desarma en un segundo, como el de la foto?



 (poema sin título)

sentada frente a la computadora
en la habitación grande
tomo una decisión necesaria
y lloro sangre de los ojos
como una virgencita milagrosa
en una iglesia provinciana
doy en el blanco de mi universo mínimo
cuando logro componerme
hay algo que me molesta
tardo en descubrir

el color de las lágrimas adherido a los anteojos

 

domingo, 1 de noviembre de 2015

uno de bicis y fantasmas



no toda aparición sabe
cómo durar en un cuerpo
a veces se estrella
y nos devuelve esa primera caída
de una bici ya sin rueditas

solo que no es la primera y
esta vez no hay bici
con o sin rueditas ni abrazo
al final de la caída

y lo que se raspa en el piso es
más corazón que rodilla



imagen de Enzo Arnone

jueves, 17 de septiembre de 2015

primavera de glicinas invisibles



tres decisiones
abrazar el recuerdo
dejarlo caer


glicina estúpida
tus flores lilas bajan
 tiñen el día


una inquietud
entre cerrar los ojos
y abrir las alas




 



domingo, 10 de mayo de 2015

Luciérnagas amarilloverdosas



Lucrnagas amarilloverdosas es el nombre del taller que vamos a empezar a dar este otoño con Fernanda Marconi (la otra soy yo) los sábados por la mañana de 10 a 12 en La Grieta (18 y 71, La Plata). 
Es un espacio destinado a niñ*s de entre 8 y 12 años que deseen curiosear los espacios que se nos abren cuando nos envolvemos en las hojas de los libros, y las letras salen disparadas abriendo mil agujeritos en el techo, dejándonos entrever otros acercamientos posibles a lo que nos rodea.

Para consultas comunicarse con cualquiera de los números que aparecen en el afiche, o en nuestra página de facebook.
:)

martes, 14 de abril de 2015

casi



el final del poema dice:

and everyone who passes
        will be you
or almost you
        before it's someone else



me interesa ese casi
la canción que aparece en mi voz
una insistencia
modula la superficie de las cosas
se hace un poco tarde

para advertir la grieta y el agua derramada
en la copa equivocada





[la canción: DOMINO]


miércoles, 17 de diciembre de 2014

día de mirar hacia atrás

(con el tremendo riesgo de convertirme en estatua de sal en ese gesto)



todo está desordenado
y entre octubre y hoy:



por más empeño que pongamos
en desmalezar el corazón

las plantas encuentran
otras nuevas raíces
crecen de nuevo
con fuerza poderosa

se arraigan más a la tierra
roja y húmeda
que no para de latir sismos

domingo, 10 de agosto de 2014

De guardiancillos magnánimos y príncipes enanos

Siempre me llamó la atención la dedicatoria de José Martí a su hijo en el prólogo del Ismaelillo, el libro de poemas que le hizo especialmente a él. Por lo que leí y recuerdo (que es tantísimo menos) no tuvieron una relación muy duradera: el poeta murió demasiado pronto y la madre de su hijo lo alejó llevándoselo a otro país, creo.
No sé si los poemas del libro me parecen todos particularmente geniales pero lo que sí rescato es el espíritu que los habita, el lenguaje juguetón y ese protagonismo del hijo (como rey, como príncipe, como musa) y la confianza en la niñez, y su celebración.
Por otro lado, es también Martí quien lleva adelante La Edad de Oro, una revista increíble pensada para los niñis, con mucha información relevante, historias, atiborradas de ilustraciones muy lindas, aunque de corta duración.



Aquí la dedicatoria y el primer poema del libro:

Hijo:

Espantado de todo me refugio en tí.
Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en tí.
Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras páginas, diles que te amo demasiado para profanarte así. Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis ojos. Con esos arreos de gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte en una forma, he cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazón.
¡Lleguen al tuyo!

Príncipe enano


Para un príncipe enano
Se hace esta fiesta.
Tiene guedejas rubias,
Blancas guedejas;
Por sobre el hombro blanco
Luengas le cuelgan.
Sus dos ojos parecen
Estrellas negras:
Vuelan, brillan, palpitan,
Relampaguean!
Él para mí es corona,
Almohada, espuela.
Mi mano, que así embrida
Potros y hienas,
Va, mansa y obediente,
Donde él la lleva.
Si el ceño frunce, temo;
Si se me queja,
Cual de mujer, mi rostro
Nieve se trueca;
Su sangre, pues, anima
Mis flacas venas:
¡Con su gozo mi sangre
Se hincha, o se seca!
Para un príncipe enano
Se hace esta fiesta.

¡Venga mi caballero
Por esta senda!
¡Éntrese mi tirano
Por esta cueva!
Tal es, cuando a mis ojos
Su imagen llega,
Cual si en lóbrego antro
Pálida estrella,
Con fulgores de ópalo,
Todo vistiera.
A su paso la sombra
Matices muestra,
Como al sol que las hiere
Las nubes negras.
¡Heme ya, puesto en armas,
En la pelea!
Quiere el príncipe enano
Que a luchar vuelva:
¡Él para mí es corona
Almohada, espuela!
Y como el sol, quebrando
Las nubes negras,
En banda de colores
La sombra trueca,
Ël, al tocarla, borda
En la onda espesa
Mi banda de batalla
Roja y violeta.
¿Conque mi dueño quiere
Que a vivir vuelva?
¡Venga mi caballero
Por esta senda!
¡Éntrese mi tirano
Por esta cueva!
¡Déjenme que la vida
A él, a él ofrezca!
Para un príncipe enano
Se hace esta fiesta.



Cuando todo se nubla y la vida es un desastre al derecho y al revés es la recuperación de nuestros yoes-niños (los guardiancillos magnánimos) y los niños y niñas verdaderos que nos rodean, con mayor frecuencia, los que nos devuelven la confianza en mañana, la posibilidad de.


jueves, 12 de junio de 2014

Cosas tontas como poner tu foto en la pared.

¿Dónde están los lazos que nos unen? ¿Son invisibles? ¿A qué o a quiénes estoy ligada? ¿Cómo son esos lazos? ¿Como hilos a punto de quebrarse de tanto tironeo, como sogas de ahorcados, como la trenza resistente de una princesa?
Dónde están nuestras raíces nuestro fin nuestro origen
Quiero ser receptiva, como un transmisor de radio. Captar las ondas de los lugares más insólitos. Ser casa de lo incorpóreo.

Y  perceptiva. Si pudiera ser un sentido quisiera ser el tacto. Escudriñar con la piel las cosas, y tener los ojos cerrados.
¿Por qué preguntar?

Este poema viene bien para un día en que va a dejar de llover. Y para recordar la poesía de Machado, y la de Carver, y los lazos que nos unen a ciertas cosas que ni siquiera nos damos cuenta, pero no por eso existen menos. ¿Se puede existir en grados?
Para escuchar mientras tanto.



Radio Waves

for Antonio Machado

by Raymond Carver


This rain has stopped, and the moon has come out.
I don't understand the first thing about radio
waves. But I think they travel better just after
a rain, when the air is damp. Anyway, I can reach out
now and pick up Ottawa, if I want to, or Toronto.
Lately, at night, I've found myself
becoming slightly interested in Canadian politics
and domestic affairs. It's true. But mostly it was their
music stations I was after. I could sit here in the chair
and listen, without having to do anything, or think.
I don't have a TV, and I'd quit reading
the papers. At night I turned on the radio.

When I came out here I was trying to get away
from everything. Especially literature.
What that entails, and what comes after.
There is in the soul a desire for not thinking.
For being still. Coupled with this
a desire to be strict, yes, and rigorous.
But the soul is also a smooth son of a bitch,
not always trustworthy. And I forgot that.
I listened when it said, Better to sing that which is gone
and will not return than that which is still
with us and will be with us tomorrow. Or not.
And if not, that's all right too.
It didn't much matter, it said, if a man sang at all.
That's the voice I listened to.
Can you imagine somebody thinking like this?
That it's really all one and the same?
What nonsense!
But I'd think these stupid thoughts at night
as I sat in the chair and listened to my radio.

Then, Machado, your poetry!
It was a little like a middle-aged man falling
in love again. A remarkable thing to witness,
and embarrassing, too.
Silly things like putting your picture up.
And I took your book to bed with me
and slept with it near at hand. A train went by
in my dreams one night and woke me up.
And the first thing I thought, heart racing
there in the dark bedroom, was this -
It's all right, Machado is here.
Then I could fall back to sleep again.

Today I took your book with me when I went
for my walk. "Pay attention!" you said,
when anyone asked what to do with their lives.
So I looked around and made note of everything.
Then sat down with it in the sun, in my place
beside the river where I could see the mountains.
And I closed my eyes and listened to the sound
of the water. Then I opened them and began to read
"Abel Martin's Last Lamentations."
This morning I thought about you hard, Machado.
And I hope, even in the face of what I know about death,
that you got the message I intended.
But it's okay even if you didn't. Sleep well. Rest.
Sooner or later I hope we'll meet.
And then I can tell you these things myself.


Ondas de radio


La lluvia se detuvo, y la luna salió.
No entiendo nada de las ondas
de radio. Pero pienso que viajan mejor justo después
de una lluvia, cuando el aire está húmedo. De todos modos modos, ahora puedo
alcanzar radios de Ottawa, si quiero, o Toronto.
Últimamente, en la noche, me encontré
convirtiéndome lentamente un interesado en políticos
canadienses y su política interna. Es verdad. Pero fueron más que nada sus
emisoras de música lo que buscaba. Podía sentarme acá en la silla
y escuchar, sin hacer nada, sin pensar nada.
No tengo TV, y he dejado de leer
los diarios. A la noche, prendía la radio.

Cuando llegué acá estaba tratando de alejarme
de todo. Especialmente de la literatura.
Lo que implica y lo que viene después.
Tenía en el alma un deseo de no pensar.
De mantenerme detenido. Y acoplado a éste
el deseo de ser estricto, sí, y riguroso.
Pero el alma es también una perfecta hija de puta,
no siempre confiable. Había olvidado eso.
La escuché cuando dijo, mejor cantarle a esa que se fue
y no va a regresar que a esa que se queda
con nosotros y seguirá con nosotros mañana. O no.
Y si no, está bien también.
No hace la diferencia, decía, si un hombre no canta en absoluto.
Esa es la voz que oí.
¿Se pueden imaginar a alguien pensando así?
¿Es que realmente es todo lo mismo?
¡Qué sin sentido!
Pero pensaba esas ideas estúpidas de la noche
sentado en la silla escuchando mi radio.

Entonces, Machado, ¡tu poesía!
Es un poco como un hombre de mediana edad
enamorándose de nuevo. Una cosa admirable de ver
y vergonzosa también.
Cosas tontas como poner tu foto en la pared.
Llevé tu libro a la cama conmigo
y dormí con él a mano. Un tren irrumpió
en mis sueños una noche y me despertó.
Y la primera cosa que pensé, con el corazón palpitando
allí en la habitación oscura, fue esto-
Está bien, Machado está aquí.
Entonces pude volver a dormirme otra vez.

Hoy me llevé tu libro conmigo cuando salí
a caminar. “¡Prestá atención!” decías,
cuando cualquiera preguntaba qué hacer con su vida.
Entonces miré alrededor y tomé notas de todo.
Me senté con ellas en el sol, en mi lugar
al lado del río donde pudiera ver las montañas.
Y cerré mis ojos escuchando el sonido
del agua. Luego los abrí y comencé a leer
“Las últimas lamentaciones de Abel Martín”
Esta mañana pensé mucho en vos, Machado.
Y tengo la esperanza, incluso sabiendo lo que sé acerca de la muerte,
de que hayas recibido el mensaje que intenté enviarte.
Pero si no lo hiciste está bien igual. Dormí bien. Descansá.
Tarde o temprano, espero, nos encontraremos.
Entonces podré decirte estas cosas en persona.